¿Eres asertivo/a?
Asertividad es una palabra que se ha puesto de moda en el día a día y en las consultas de psicología en los últimos años. Pero ¿qué significa realmente? Yo diría que para entenderla de una forma clara y directa podríamos decir que alguien es asertivo/a al aplicar el sentido común en las relaciones con los otros.
Quizá para comprender el término asertividad habríamos de repasar ejemplos de lo que significa no serlo. No eres asertivo cuando:
- te enfadas o te pones a la defensiva en vez de contestar de forma constructiva cuando alguien te desaprueba o no está de acuerdo contigo;
- contínuamente das explicaciones y te justificas aunque nadie te las pida;
- manifiestas tus deseos de manera indirecta sin decir realmente lo que piensas o quieres;
- aceptas cosas o situaciones sin reclamar: Pides un menú y uno de los platos no está en condiciones o no tiene buen sabor y lo comes;
- nunca dices no por miedo a decepcionar a los demás;
- tus amigos hablan de realizar una determinada actividad y tú no das la opinión sobre tu preferencia o no ofreces ninguna alternativa;
- das demasiadas explicaciones sobre tus decisiones o forma de vivir;
- te disculpas continuamente al solicitar algo o expresar una opinión;
- te expresas con poca seguridad, tu expresión corporal o facial es la de una persona tímida con el timbre de voz bajo;
- tiras la toalla al menor inconveniente: si en el hotel que reservaste habitación al llegar te dicen que vayas a otro que todo está ocupado, no insistes para que te encuentren una mejor solución.
Comunicación asertiva
En definitiva, si eres una persona que se expresa de forma clara y educada sin molestar a los demás defendiendo tus ideas y derechos, eres una persona asertiva. Si no lo eres, la ayuda de un profesional de la psicología te ayudará a gestionar tus emociones y por tanto tus interacciones cotidianas.





