Dependencias del teléfono móvil

 

Adicción al móvil

Hay personas que no saben identificar si son adictas al móvil, a las nuevas tecnologías, a Internet. Reconocerlo es el primer paso para poder solucionarlo, para ponerse en manos de un profesional de la psicología. En muchas ocasiones, a pesar de que la familia y los amigos se percatan de que se da esta adicción, el propio interesado se niega a reconocerlo dilatando el problema en el tiempo e incluso acrecentándolo.

Detrás de esta adicción hay problemas de ansiedad o estrés (por conflictos con la familia, la pareja o el trabajoy/o de falta de autoestima y de seguridad en uno mismo). Es decir, el refugiarse en un mundo virtual hace que la persona eluda enfrentarse a la comunicación personal (timidez) ya que navegar por la red a través de su móvil les da una fortaleza que no poseen en sus relaciones interpersonales amparándose en el anonimato.

Para que te hagas una idea clara de si puedes tener esta adicción, a continuación te explico una serie de signos bastante determinantes:

  • Estar angustiado/a si se acaba la batería o si no hay cobertura
  • Buscar de forma desesperada cargar el móvil o la desaparecida cobertura
  • Mirar el teléfono de forma compulsiva, actitud que suele ir en aumento con el paso del tiempo (recientes estudios demuestran que los usuarios de móviles suelen mirar unas 150 veces de media su teléfono: whatsapp, correo, consultas en internet, juegos, etc.)
  • Consultar de forma continua el teléfono mientras se está charlando con la familia, la pareja, los amigos o cuando se realiza otra actividad, por ejemplo ver la televisión o leer un libro,
  • Ir a dormir muy tarde ya que no se puede dejar de chatear o curiosear las redes sociales.
  • Usar el móvil en situaciones de peligro: conduciendo, caminando por la calle o realizando actividades que requieren de nuestra total atención.
  • Sentir una profunda incomodidad, cercana a la tristeza, si nuestro móvil ha desaparecido, se ha roto o lo hemos dejado en casa.
  • Percatarse de que se debe reducir el consumo de móvil y verse imposibilitado para hacerlo.

Y como consecuencia de todo esto, la persona se va aislando más de su entorno social, se vuelve más tensa e irritable dando paso a la depresión y a la ansiedad, se van perdiendo, en consecuencia, habilidades sociales, acrecentándose por tanto la inseguridad viéndose alterada también la atención y la memoria.

La terapia psicológica (mediante la cual se descubrirán los motivos de porqué se ha producido esta adicción) servirá para apuntalar la autoestima, fomentar las relaciones sociales y marcar pautas para el uso del móvil o de cualquier otra tecnología que permita el acceso a internet.

Te ofrezco, si este es tu problema, una terapia personalizada que permita que te valores y busques otras maneras de realizarte. En este tipo de terapias es importante en algunos casos, principalmente cuando se trata de jóvenes, la colaboración de sus familias. La pareja también puede jugar un papel muy importante de apoyo y cariño.

 

He dado una conferencia sobre las comunicaciones informáticas y su papel en las relaciones entre una pareja, que puedes ver si dispones de unos minutos: Redes sociales: ¿Complican o facilitan las relaciones de pareja?