¿Qué idea tenemos de una relación ideal?

Hace siglos, las relaciones de pareja eran mucho más sencillas de lo que son ahora puesto que la idea romántica del amor se ha instalado hace pocos siglos en nuestras vidas… con lo que tiene de bonito y de complicado a la vez.

Cada día lo veo en mi consulta y en la vida de pareja de mis amigos y conocidos: se pide al otro aceptación, comprensión, complicidad, buen sexo… Se desea como compañero alguien que te apoye en los momentos difíciles, que tenga sentido del humor y que comparta un proyecto de vida. Por supuesto, que sea fiel, que permita la libertad de la pareja, que controle el mal genio y que haga feliz a la parte contraria.

Y es aquí donde nos encontramos un escollo. No podemos pretender que alguien nos haga felices. Somos nosotros los responsables de nuestra felicidad, eso sí, si somos felices por nosotros mismos, podemos compartir esa felicidad con el otro a la vez que participamos de la de nuestra pareja. Es cuando exigimos felicidad o responsabilizamos al otro de la falta de ésta cuando pueden aparecer más dificultades en nuestra relación sentimental.

Para la mayoría de personas, tener una pareja supone el mayor logro, más incluso que tener éxito en el trabajo, tener dinero o una familia. Pero es curioso como algo que se desea tanto se cuida tan poco… como, lo que en un principio te parece tan maravilloso, lo acabas detestando en el otro… Por eso, los psicólogos de pareja, además de analizar la relación de convivencia de las dos personas que nos visitan, estudiamos la personalidad, las inquietudes, los deseos de cada uno de los miembros para poder ayudarles a que su convivencia sea buena y puedan avanzar en ese proyecto que diseñaron cuando decidieron unir sus vidas.