¿Cómo te ayudará la terapia a adquirir asertividad?

Cuando una persona plantea sus opiniones, expresa sus sentimientos y sus deseos de forma clara y pide las cosas que necesita pero sin hacer daño ni afectar negativamente a los demás podemos decir que ese hombre o mujer es asertivo. Esta persona no pretenderá controlar ni tampoco estar pendiente del comportamiento de otros individuos. La persona asertiva, en consecuencia, no suele verse afectada por un exceso de estrés y ansiedad. Para que resulte más claro, la asertividad sería el camino intermedio entre la agresividad y la pasividad.

Muchas personas han vivido y sufrido situaciones familiares y sociales muy negativas desde su infancia que les han hecho sentir y actuar de una forma poco asertiva a lo largo de su existencia. La educación recibida por parte de sus progenitores y profesores y las interacciones con los compañeros de colegio y de trabajo les han ido condicionando y marcando poco a poco. Estas vivencias, les ha podido ocasionar problemas en sus relaciones personales, familiares, laborales y sociales, teniendo la impresión de que el mundo estaba en su contra cuando en realidad con una gestión personal diferente (asertiva) de estas situaciones hubieran conseguido encontrarse bien con ellos mismos y con los demás.

En la terapia, cuando hablemos de tu vida pasada, descubriremos esos pensamientos distorsionados que hacen de ti una persona no asertiva y trataremos de modificarlos por aquellos pensamientos adecuados a tu día a día.

Conocerte a ti mismo o a ti misma será el primer paso para saber cuáles son tus valores y a partir de ahí determinar cómo serán aquellos comportamientos que te harán ser una persona asertiva, un individuo que cambiará aquellas cosas de tu vida que no te gustan, en vez de esperar que se solucionen por si solas y pedirás todo aquello que deseas o necesitas sin esperar que los demás adivinen tus pensamientos.